Una trilogía de Darío Fo

Teatro

Andrea Fajardo en “El despertar”. Fuente: PTF/Facebook.

En esta reseña, Juan Carlos Pérez Reynaud, estudiante de la Carrera de Letras de la UNAH-VS, destaca los méritos de tres piezas breves montadas por Damario Reyes y el Proyecto Teatral Futuro:

Una trilogía de Darío Fo. Escrito por Darío Fo. Dirección artística de Damario Reyes. Actúan Ángel Funes, Absalón Cálix y Andrea Fajardo. Auditorio Los Zorzales. San Pedro Sula. 27 de marzo del 2015.

Con motivo de la celebración del Día Mundial del Teatro, el Proyecto Teatral Futuro presentó en el Auditorio Los Zorzales Una trilogía de Darío Fo, un montaje en el que se interpretaron tres historias del repertorio de Darío Fo: “La moralidad del ciego y el tullido”, “El despertar” y “La resurrección de Lázaro”.

Damario Reyes, el director artístico de la puesta en escena, ha tomado tres fragmentos de la obra de Fo que si bien resultan heterogéneos en su forma y espacio, comparten una cohesión temática cargada de comedia y cinismo que los coloca dentro de un mismo plano.

La pieza abre con “La moralidad del ciego y el tullido”, el relato de dos hombres, uno ciego y el otro sin la habilidad de mover las piernas, que se encuentran y deciden unir sus fuerzas para formar un solo individuo, completo y funcional. Al toparse con la crucifixión de Jesucristo, el par se enfrenta a la posible realidad que representaría un milagro, o en palabras del ciego, una “desgracia que nos libere de nuestras desgracias”, a lo que agrega: “De pronto nos veríamos obligados a buscar un oficio”.

Este fragmento demuestra las habilidades cómicas de Absalón Calix y Ángel Funes, que interpretan al ciego y al tullido respectivamente. Ambos actores crean entretenimiento a partir de las dificultades de sus personajes y reflejan con verosimilitud la ambigüedad moral de sus acciones.

“El despertar” es la segunda parte de esta trilogía y aquí es Andrea Fajardo quien personifica a una mujer de clase obrera en una caótica mañana en la que debe prepararse contra reloj para dejar a su hijo en la guardería y llegar a tiempo a su trabajo.

El tono de este fragmento es ligeramente más cómico que el de los demás, y la premisa del protagonista alistándose al inicio de un ajetreado día resulta familiar debido a su repetido y constante uso en medios como el cine y la televisión. Sin embargo, debido a la crítica social y la temática feminista con las que Darío Fo inyecta a esta pieza, “El despertar” logra separarse de las convenciones del género.

Este monólogo fue escrito por Fo y su esposa, Franca Reme, en los años 70, pero este personaje sigue vigente pues refleja la realidad de muchas mujeres en la sociedad actual, que cumplen con una rutina agotadora tanto en el campo laboral como el cotidiano.

El carisma y la efectividad en los movimientos de Andrea Fajardo llenaron de energía y risas a una audiencia que le obsequió a este episodio el aplauso más grande de la velada.

Absalón Cálix toma el escenario por segunda vez en el último episodio de la obra, la historia de tradición cristiana “La resurrección de Lázaro”. En este segmento, Cálix se coloca en los zapatos de varios personalidades que forman parte de un pueblo que asiste al cementerio a presenciar el milagro de Jesús sobre Lázaro.

Esta pieza ejemplifica con claridad un monólogo teatral. La escenografía es minimalista y sólo se vale de unas cuantas máscaras para identificar a los personajes. La interpretación de Cálix evidencia su rango y versatilidad. El actor se adueña de cada personalidad y distingue a cada una de ellas con gestos y entonaciones característicos.

La presentación del Proyecto Teatral Futuro exhibió en el Día Mundial del Teatro las habilidades de tres talentosos actores y un manejo impecable de la escenografía por parte de Damario Reyes, al tiempo que expuso a una joven y en su mayor parte inexperta audiencia al arte del teatro. La suma de estos logros hace de este trabajo un éxito para todos los involucrados.

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